Levinas: «Hubo intromisión de Garavano y Michetti para beneficiar a dos ex fiscales de la causa AMIA»

Durante los primeros días del mes de enero, la Coalición Cívica-ARI anunció que «la doctora Mariana Stilman presentó hoy su renuncia a la Unidad AMIA en acuerdo con la líder de la Coalición Cívica ARI, Elisa Carrió y las autoridades partidarias». Y explicó que «la dimisión de Stilman se produjo luego de la sorpresiva intervención del ministro (de Justicia) en el trabajo de la querella del Estado en la causa de encubrimiento del atentado a la AMIA».

Fue la forma que eligió Carrió para cuestionar al ministro de Justicia, Germán Garavano, por su decisión de haber dejado caer la acusación por encubrimiento del atentado a la AMIA contra los ex fiscales de la causa Eamon Müllen y José Barbaccia.

A partir de allí, Elisa Carrió y Mariana Zuvic hicieron públicas declaraciones a través de sus cuentas de twitter, referidas a la intromisión de Garavano. Sin embargo, surgió en estos últimos días un elemento más que involucra a la vicepresente Gabriela Michetti en la maniobra del gobierno para “beneficiar” a los ex fiscales.

Ahondó en el caso el periodista y escritor Gabriel Levinas, a través del programa de radio que conduce Jorge Lanata y sus la red social twitter. Por esta razón, Jujuyonline le hizo una entrevista exclusiva al periodista quien fue contundente al expresar que tiene pruebas de la intromisión del Poder Ejecutivo sobre la decisión de la querella del Estado de presentar un alegato “favorable” a los ex fiscales acusados.

La entrevista:

Has escrito mucho sobre el caso AMIA y quizás sos el periodista que más conoce del tema. Me gustaría saber cuál es tu mirada sobre el enojo de la diputada Carrió que está vinculado a la supuesta intromisión del ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano en la acusación que debía realizar el Estado a los dos ex fiscales que investigaron el atentado a la AMIA junto a Galeano, Eamon Müllen y José Barbaccia.

La intromisión no es supuesta, está prácticamente probada per se, porque había un grupo de abogados que estuvieron trabajando durante dos años preparando, entre otras cosas, el alegato para este momento del juicio oral. El alegato es de una querella, que representa al Estado, además está el Ministerio Público fiscal que pidió 8 años y un día. En línea con esto último está la Unidad AMIA, que es un sistema eficaz bien manejado, porque Cimadevilla – titular de la Unidad AMIA – dejó que la gente haga lo que tiene que hacer sin interferencias políticas. Trabajaron los abogados y los investigadores para llegar a conclusiones que seguramente no van muy en línea con algunas de las teorías oficiales; pero hicieron su trabajo. Los abogados hicieron un alegato de común acuerdo y unos días antes de la presentación del mismo comenzó una presión muy fuerte para tratar de alterar ese alegato, y de alguna manera, buscar beneficiar a los ex fiscales Müllen y Barbaccia -que fueron dos personajes nefastos para la causa original de la AMIA desde el primer día, porque ocultaron pruebas, torturaron gente, haciendo cosas increíbles, que termina con el pago famoso de 400 mil dólares a Telleldín para que cambie su testimonio, es decir que se ve por primera vez en la historia a un juez dándole en la mano 400 mil dólares al principal imputado para que cambie su testimonio, algo totalmente absurdo que al poco tiempo, el Tribunal Oral N° 3 que juzgaba a Telleldín se dio cuenta que toda la información que se daba por cierta había sido producto de una manipulación, que las pruebas no eran contundentes, que las pruebas habían sido plantadas en muchos casos, que muchos testimonios habían sido conseguidos bajo coacción y termina liberando a esa gente y pidieron que se procese a estos dos fiscales, entre otros.

Lo que hace Garavano y (la vicepresidente Gabriela) Michetti también, es presionar a Cimadevilla para que pidan la absolución de los fiscales, lo que sería un despropósito. Primero porque son culpables, segundo porque es una interferencia del poder político en el Poder Judicial y tercero, porque si liberás a esos dos, vas a terminar liberando a Beraja y Galeano, ponés en tela de juicio toda la acusación.

¿Cuál es el motivo por el que Garavano podría querer interferir en la causa? Involucrás a la vicepresidente, ¿cuáles son las razones?

Yo no sé si Garavano lo hace por motu proprio o por orden de Macri o de Michetti. Lo que sí sé es que Garavano era compañero y amigo de estos dos ex fiscales; del mismo modo que Michetti tenía relación con José Barbaccia, y (el exministro de Seguridad porteño, Guillermo) Montenegro –que es muy amigo de Michetti- también estuvo pidiendo por ellos. Lo que se ve claramente es que un día antes del alegato final, se cambia a la persona que iba a dar los alegatos en nombre del resto de los abogados y ponen a un señor Console (Juan José), que es un hombre de Angelici, a punto tal que forma parte del Tribunal de Disciplina de Boca Juniors. Console realizó un alegato sosteniendo –y Garavano consolida esa posición- que eso representaba a la mayoría de los abogados de la Unidad AMIA; los abogados de la Unidad, a los dos días, sacaron un comunicado diciendo que ellos estaban totalmente en desacuerdo con el alegato de Console y que pedían, al igual que la fiscalía, los 8 años y un día para los ex fiscales.

La acusación contra la vicepresidente es muy grave, tenés pruebas de esto?

Sí, tengo pruebas absolutas e irrefutables que cuando haga faltas las mostraré. Michetti me dijo que no, que de ningún modo interferiría con la justicia. Yo pensé en ese momento que podía ser que Montenegro y dos personas más que trabajan con Garavano, habían hablado en nombre de ella sin que la vicepresidente tuviera nada que ver, es decir que simplemente habían invocado su nombre sin su permiso y cuando hablé con ella le creí. Le dije que estaban usando su nombre y me dijo que iba a pedir explicaciones a Montenegro. Pero después de esa conversación tuve acceso a más información y claramente fue ella la que interfirió en la causa para esto.

Lo que me da a suponer que tanto Michetti, Garavano, Montenegro y Angelici estuvieron haciendo este esfuerzo para intervenir en esta instancia, pero la verdad es que lo único que hacían era desactivar una de las querellas; porque quedan la de los familiares de las víctimas, la fiscalía, el juez y varias querellas más. Lo que podía significar, por tiro de elevación a la justicia, que el Gobierno tiene la intención de que estas dos personas sean absueltas. Los jueces a veces son tan permeables, que podrían haber hecho caso y liberarlos, pero por todo lo que se armó alrededor, la propia justicia le prohibió el acceso y lo sacó de la querella a Console porque había incompatibilidad por trabajar en el Consejo de la Magistratura de la Ciudad.

Con este planteo, que es muy grave, nadie del entorno de Carrió aún habló de Michetti, el primero que lo pone sobre la mesa de discusión sos vos, ¿corresponde un juicio político si se comprueba la intromisión?

Carrió está en una posición complicada. No sé qué va a hacer, pero me consta que lo sabe, Mariana Zuvic tiene la misma información que yo, ¿que harán con eso? no sé. Lo más terrible de todo esto es que en argentina ha habido muchas intromisiones, intentos eficaces e ineficaces, de dañar la causa AMIA. Lo extraño es la forma tan obvia y abierta en que se hizo, es decir, Garavano dejó todas las huellas puestas, haber nombrado a Console para lectura del alegato, cambiar el alegato, decir que los abogados apoyaban y estos desmintiendo; es una intromisión terrible del poder Ejecutivo en el trabajo de mucha gente que estuvo trabajando para llevar adelante una investigación, entender la causa que es bastante compleja, y aún así lo hicieron. Si hay responsabilidades y no sería extraño que los involucrados, Garavano o Michetti puedan sufrir un juicio por encubrimiento o alguna otra cosa, no soy jurista, no lo sé. Algo estuvo muy mal: por un lado la intromisión de un poder sobre otro y por otro la intención de encubrir a dos personas que llevaron un proceso de deterioro de la causa, que es fácil de probar. En algunos casos está totalmente probada. Inclusive Müllen y Barbaccia estuvieron comiendo con uno de los testigos de la causa, llevándole empanadas para intentar que cambie su testimonio. Es el motivo por lo que el TOF N° 3 los echa como fiscales.

Parece que la Causa AMIA es un karma que se lleva puestos los deseos de justicia en distintos gobiernos más allá de los colores políticos. El encubrimiento con el menemismo, bueno De la Rúa no tuvo acciones, y en el kirchnerismo el pacto con Irán. Un karma para la Argentina y para los familiares, es una herida que no termina de cerrar de ninguna manera.

Yo tengo poca esperanza que la causa en sí misma se pueda resolver, porque justamente el trabajo de estos ex fiscales, del juez Galeano, de la Policía y de la SIDE fue destruir los elementos probatorios, desviar la investigación; entonces es muy difícil reconstruir las cosas a veintipico de años y poder condenar a alguien. Lo que se puede hacer, y es lo que se estaba haciendo, es poner bajo la justicia a los que encubrieron y que expliquen por qué lo hicieron. Porque de alguna manera eso se puede hacer porque está claro: si las pruebas desaparecieron, si las investigaciones fueron falsas, si se apretaron y torturaron testigos de un modo u otro, si eso sucedió, por algo sucedió y quienes lo hicieron son factibles de ser condenados. Saber quién fue y que sean condenados es improbable, a lo sumo podamos saber qué pasó pero difícilmente van a poder condenar a alguien por el atentado.

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