La situación económica modificó el mercado inmobiliario: hay departamentos que pasaron de ofrecerse a $480.000 a valores de $400.000 o menos. Martilleros advierten que muchas personas ya no pueden afrontar el alquiler y los servicios.
El mercado de alquileres en Jujuy atraviesa un cambio marcado por la caída de la demanda y la menor capacidad de pago de los inquilinos. Carlos Vaca Petrelli, martillero público y titular del Colegio de Martilleros, afirmó que algunos propietarios comenzaron a reducir los valores para evitar que sus inmuebles permanezcan vacíos.
“Hay departamentos por los que se pedían 480 mil pesos y van bajando porque la gente no puede pagar”, explicó Vaca Petrelli. Según señaló, el escenario actual se diferencia de años anteriores, cuando existían listas de espera para alquilar departamentos o casas apenas quedaban disponibles.
El martillero describió que esa situación ya no se repite. “Hace un par de años había una fila esperando a que se desocupara un inmueble. Hoy eso no existe”, sostuvo.
Ante la dificultad para encontrar inquilinos, algunos propietarios comenzaron a revisar sus pretensiones. Vaca Petrelli explicó que mantener un departamento vacío durante tres o cuatro meses puede representar una pérdida mayor que reducir el alquiler y asegurar la ocupación.
Como ejemplo, mencionó casos en los que un inmueble que se ofrecía a $450.000 o $480.000 podría bajar a $400.000. Si la demanda no aparece, el propietario podría reducirlo nuevamente a $380.000 o $350.000.
Menor capacidad de pago
El titular del Colegio de Martilleros sostuvo que la principal dificultad no está necesariamente relacionada con una conducta especulativa de los inquilinos, sino con la imposibilidad de afrontar los valores actuales.
“Muchos no es porque estén especulando. No pueden pagarlo al precio que se les está pidiendo”, afirmó. En ese contexto, la búsqueda de una vivienda se ve condicionada por los ingresos, los gastos cotidianos y el aumento de los servicios públicos.
Vaca Petrelli advirtió que las facturas de electricidad, gas y agua también tienen un peso cada vez mayor en el presupuesto mensual. Según su análisis, esos costos aumentaron a un ritmo superior al de la inflación general.
La combinación de alquileres, servicios y otros gastos obliga a las familias a reorganizar sus presupuestos y a buscar alternativas de menor valor. Entre las opciones aparecen mudarse a viviendas más pequeñas, compartir gastos o regresar a la casa familiar.
Jóvenes que vuelven a vivir con sus padres
El fenómeno también alcanza a jóvenes profesionales que habían logrado independizarse. Según explicó el martillero, algunos alquilaban departamentos de un dormitorio o monoambientes, pero dejaron de poder sostener esos gastos porque sus salarios no aumentaron al mismo ritmo que los servicios.
“Hay jóvenes profesionales que se habían mudado a vivir en un departamento de un dormitorio o un monoambiente. Directamente ese profesional hoy ve que no lo puede pagar”, señaló.
La consecuencia, indicó, es que algunos deciden volver a la casa de sus padres como una forma de reducir los gastos fijos. “El sueldo no le aumenta, pero sí le aumentan los servicios. Entonces, ¿qué hago? Me vuelvo a la casa de mi padre”, expresó.
El mercado inmobiliario jujeño queda así atravesado por dos movimientos simultáneos: propietarios que bajan los precios para evitar vacancias prolongadas e inquilinos que buscan opciones más económicas frente a la pérdida de capacidad de pago.
Fuente: TodoJujuy
