El conflicto universitario suma un nuevo capítulo. El Congreso de la CONADU Histórica resolvió profundizar las medidas gremiales en todo el país, con paros nacionales convocados para las semanas del 13 al 18 de abril y del 27 de abril al 2 de mayo, además de acciones de visibilización, en reclamo por la aplicación urgente de la Ley de Financiamiento Universitario. En Jujuy, el gremio local ya anticipa una activa participación en las medidas.
La decisión se tomó en un congreso que reunió a 97 delegados de 26 asociaciones de base, en un contexto marcado por la escalada del conflicto con el Gobierno nacional. Como parte del plan de lucha, se convocó a estas jornadas de paro junto con clases públicas, movilizaciones y otras actividades en todo el país.
Uno de los ejes centrales del reclamo es el reciente fallo de la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal, que ratificó una medida cautelar ordenando al Estado cumplir con la ley de financiamiento. La resolución judicial exige el pago de deudas salariales a docentes y nodocentes, la convocatoria a paritarias y la actualización de becas estudiantiles.
Desde el sector gremial consideran que este fallo representa un fuerte respaldo institucional a la protesta. A su vez, sostienen que deja en evidencia el incumplimiento del Gobierno nacional frente a una ley sancionada por el Congreso y a resoluciones del Poder Judicial.
Fuerte impacto en Jujuy
En la provincia, la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy —gremio de base de la federación— viene desarrollando en las últimas semanas diversas acciones en línea con el plan nacional, incluyendo paros, clases públicas y actividades de visibilización.
Desde el sindicato señalaron que el nivel de adhesión ha sido alto y que existe un fuerte compromiso del sector docente para sostener el reclamo. En ese marco, confirmaron que en Jujuy se replicarán las medidas anunciadas a nivel nacional, con impacto en las actividades académicas de la Universidad Nacional de Jujuy.
Además, se prevé la realización de actividades abiertas a la comunidad, como clases públicas y jornadas interclaustro, con el objetivo de visibilizar la situación presupuestaria de las universidades y la caída del poder adquisitivo de los salarios docentes.
Hacia una nueva Marcha Federal
Otro de los puntos destacados de la resolución del Congreso fue el impulso a una nueva Marcha Federal Universitaria durante abril. La iniciativa buscará articular a todos los sectores de la comunidad educativa —docentes, estudiantes y nodocentes— junto a otros actores sociales, en defensa de la universidad pública.
El conflicto universitario, que ya lleva meses de tensión, se encamina así a una nueva etapa de mayor intensidad, con respaldo judicial y una estrategia gremial que apunta a sostener la presión en las calles y en las aulas. En Jujuy, el escenario anticipa semanas de alta conflictividad en el ámbito universitario.
