Estalló la interna peronista en Jujuy: Rivarola y Carolina Moisés avanzan hacia una elección sin acuerdo

Fracasaron las negociaciones para alcanzar una lista de unidad en el Partido Justicialista de Jujuy. Rubén Armando Rivarola y Carolina Moisés avanzan con armados propios de cara a las internas del 30 de agosto. Guillermo Jenefes aparece como una figura clave para intentar acercar posiciones antes del cierre de listas.

La interna del Partido Justicialista de Jujuy quedó al borde de una definición electoral luego del fracaso de las conversaciones entre los principales sectores que disputan el control del partido. A pocas horas del vencimiento del plazo para presentar las listas, previsto para este jueves, tanto el espacio de Rubén Armando Rivarola como el de la senadora Carolina Moisés avanzan con estructuras propias para competir por la conducción partidaria.

Del lado de Rivarola confluyen distintos sectores del peronismo jujeño, entre ellos el espacio de Leila Chaher, identificado con el kirchnerismo, y dirigentes vinculados al exgobernador Eduardo Fellner. En las últimas horas, ese armado habría terminado de consolidarse con la decisión de competir por la conducción del PJ y buscar retener la presidencia partidaria.

En la otra vereda se encuentra Carolina Moisés, quien también confirmó públicamente que trabaja en la conformación de su lista y que cuenta con candidatos para los distintos cargos de consejeros y congresales partidarios.

Una propuesta de unidad que no prosperó

Moisés había intentado avanzar en una fórmula de unidad. Su propuesta inicial contemplaba que ella ocupara la presidencia del Partido Justicialista y que la vicepresidencia quedara en manos de un hijo del exsenador y exvicegobernador Guillermo Jenefes.

El esquema incluía además una distribución del Consejo partidario: un 40% para el sector de Rivarola, otro 40% para el espacio de Moisés y el 20% restante para el sector de Jenefes, que de esa manera tendría un papel decisivo como árbitro interno. Un mecanismo similar se proyectaba para el Congreso partidario.

Sin embargo, Rivarola no aceptó la propuesta. El dirigente habría ofrecido, en cambio, a Guillermo Jenefes la presidencia del Congreso del Partido Justicialista.

El último intento: De Aparici contra Figueroa

En las últimas horas, Moisés realizó un nuevo intento para evitar la confrontación interna y modificó su propia propuesta. Como alternativa a su candidatura, propuso a Carlos De Aparici para presidir el Partido Justicialista, de manera que ella no ocupara formalmente la presidencia, aunque el cargo quedaría dentro de su espacio político.

Rivarola rechazó esa posibilidad y respondió con otra propuesta: tampoco él sería quien presidiera el partido, sino que planteó a Facundo Figueroa como candidato para ocupar la presidencia del PJ.

La alternativa tampoco fue aceptada por Moisés. Así, el último intento de encontrar una figura de consenso volvió a fracasar: el sector de Moisés se negó a aceptar a Figueroa, mientras que el espacio de Rivarola rechazó la propuesta de De Aparici.

El nuevo desencuentro terminó de profundizar el escenario de ruptura y dejó prácticamente allanado el camino para que ambos sectores concurran a las elecciones internas del 30 de agosto, aunque todavía continúan conversaciones reservadas para intentar evitar la confrontación.

La elección del 30 de agosto, cada vez más cerca

El escenario que toma fuerza es el de una elección interna el próximo 30 de agosto, que pondría fin a la etapa de intervención del Partido Justicialista de Distrito Jujuy.

Moisés sostiene que fue su sector el que impulsó las acciones judiciales necesarias para avanzar hacia el levantamiento de la intervención y permitir que los afiliados vuelvan a elegir las autoridades partidarias.

Desde el espacio de Rivarola, en cambio, cuestionan esa interpretación y vinculan el posicionamiento de Moisés con su participación en un armado político de alcance nacional.

Dos miradas sobre el futuro del peronismo

La disputa jujeña excede la elección de autoridades partidarias. En ambos sectores existe coincidencia en un punto: un peronismo dividido tendría serias dificultades para recuperar competitividad en las elecciones del año próximo, cuando estarán en juego bancas legislativas y cargos municipales y ejecutivos.

Desde el sector de Moisés advierten sobre el retroceso electoral del PJ en Jujuy. Señalan que el peronismo perdió buena parte de los intendentes que históricamente respondían al partido y que actualmente conserva pocos jefes comunales y un número reducido de concejales y legisladores.

Rivarola y sus aliados, por su parte, cuestionan el armado político que acompaña a Moisés y lo relacionan con los gobernadores de Salta, Gustavo Sáenz; Tucumán, Osvaldo Jaldo; y Catamarca, Raúl Jalil.

En ese sector incluso interpretan que ese entramado podría tener derivaciones nacionales y estar relacionado con distintas estrategias de cara al escenario político que se abrirá entre las elecciones de 2027 y la definición de candidaturas nacionales.

Se trata, en todos los casos, de interpretaciones y cuestionamientos formulados desde los propios espacios en pugna, en una interna que combina la disputa por el control del PJ jujeño con diferentes visiones sobre el futuro del peronismo y sus alianzas políticas.

Jenefes, una pieza clave

En medio del enfrentamiento, Guillermo Jenefes aparece como uno de los dirigentes con capacidad para intentar acercar a las partes. Su sector mantiene conversaciones tanto con Rivarola como con Moisés y podría convertirse en un actor determinante si finalmente se intenta reconstruir algún puente antes del cierre de listas.

Por ahora, sin embargo, las posiciones permanecen enfrentadas.

Mientras Rivarola avanza con una lista que busca reunir a buena parte de los sectores internos del peronismo, Moisés trabaja en su propia nómina y asegura tener definidos los candidatos para competir por los cargos partidarios.

El plazo de presentación de listas será el punto de quiebre. Si no aparece un acuerdo de último momento, el peronismo jujeño tendrá el próximo 30 de agosto una elección interna que definirá mucho más que las autoridades del PJ: pondrá en juego qué sector conducirá al partido y, sobre todo, qué estrategia política intentará construir el justicialismo de cara a las elecciones del año próximo.

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