El papa Francisco murió este 21 de abril de 2025 a las 7:35 en su residencia de la Casa Santa Marta, anunció el cardenal Kevin Farrell, camarlengo del Vaticano. El pontífice argentino, de 88 años, enfrentó un prolongado cuadro respiratorio que lo mantuvo hospitalizado 38 días hasta marzo, seguido de una convalecencia frágil. Su última aparición pública fue el Domingo de Pascua, cuando bendijo a miles de fieles en la plaza de San Pedro.
¿Qué es un cónclave y qué pasará ahora?
Tras la muerte del papa, el Vaticano entra en período de sede vacante. El cónclave —reunión de cardenales electores— se convocará para elegir a su sucesor. El proceso, regulado por normas que incluyen secreto absoluto, podría durar días o semanas. El cardenal Farrell asumirá temporalmente la administración vaticana hasta la elección.
Ritos fúnebres bajo nueva liturgia simplificada
Francisco reformó en 2024 el protocolo de exequias papales, eliminando el triple ataúd y renunciando a ser enterrado en la basílica de San Pedro. Su féretro será velado en la capilla de Santa Marta, un cambio histórico respecto a sus predecesores. El rito de constatación de la muerte ocurrirá esta noche, seguido de tres días de ceremonias públicas.
Reacciones globales
Israel, Reino Unido y otros países expresaron condolencias, destacando su legado en defensa de los marginados. España decretó tres días de luto nacional, con banderas a media asta. El rey Carlos III del Reino Unido recordó su encuentro con Francisco el 9 de abril, calificando su mensaje pascual como «un alivio» ante el deterioro de su salud.
Legado de un pontificado reformista
Bergoglio, primer papa latinoamericano, impulsó una Iglesia «en salida» hacia las periferias sociales. Su énfasis en ecología, migrantes y diálogo interreligioso marcó un giro pastoral. El próximo cónclave enfrentará el desafío de continuar o moderar su línea reformista, en un escenario de polarización dentro de la curia.
