La Justicia de Estados Unidos falló a favor de la Argentina en el juicio por la expropiación de YPF y dejó sin efecto la millonaria condena que obligaba al país a pagar más de 16.000 millones de dólares. La decisión representa un giro histórico en uno de los litigios internacionales más importantes que enfrentó el Estado argentino en las últimas décadas.
El fallo fue emitido por la Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de Nueva York, que revocó la sentencia de primera instancia dictada por la jueza Loretta Preska. En aquella resolución, Argentina había sido condenada por no haber realizado una oferta pública de adquisición a los accionistas minoritarios tras la nacionalización de la petrolera en 2012.
Sin embargo, el tribunal de apelaciones consideró que los reclamos por incumplimiento de contrato no son válidos bajo la legislación argentina ni el derecho público que regula este tipo de procesos, por lo que decidió anular esa parte central del fallo.
Un alivio económico para el país
La resolución evita, al menos por ahora, que la Argentina deba afrontar un pago superior a los 16.000 millones de dólares, cifra que incluso había escalado con intereses. El juicio era considerado el más grande en la historia contra un Estado soberano en tribunales estadounidenses.
Además, el tribunal dejó sin efecto medidas complementarias, como la posible entrega de acciones de YPF para cumplir con la sentencia, lo que también representa un alivio para las finanzas públicas.
El festejo del Gobierno
Tras conocerse la decisión, el presidente Javier Milei celebró el fallo en redes sociales con un mensaje contundente: “Ganamos el juicio”, destacando el resultado como un logro clave de su gestión.
Desde el oficialismo también remarcaron que el fallo fortalece la posición del país en los mercados internacionales y reduce la presión sobre la economía en un contexto complejo.
Qué pasa ahora
Si bien la sentencia de primera instancia fue revertida, el caso no está completamente cerrado. La causa continuará en instancias inferiores bajo los nuevos criterios fijados por la Cámara, lo que implica que el litigio todavía podría tener nuevos capítulos judiciales.
El conflicto judicial se originó por la expropiación del 51% de YPF en 2012, durante el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner, cuando el Estado recuperó el control de la compañía que estaba en manos de la española Repsol.
Con este nuevo fallo, Argentina obtiene una victoria clave en un proceso que llevaba más de una década y que representaba un fuerte riesgo económico para el país.
