La senadora nacional cuestionó duramente la decisión de la intervención partidaria, que suspendió su afiliación y la de otros 300 militantes. Denunció un intento de «disciplinamiento» y apuntó contra la conducción nacional por las decisiones «a dedo».
En un clima de máxima tensión política, la senadora nacional Carolina Moisés alzó la voz tras conocerse la resolución de los interventores del Partido Justicialista (PJ) de Jujuy, quienes dispusieron la suspensión provisoria de su afiliación. La medida, que alcanza a más de 300 afiliados, fundamenta la sanción en un supuesto quiebre de la disciplina partidaria tras el voto de la legisladora a favor de proyectos clave del oficialismo nacional, como el Presupuesto 2026.
«Callar y disciplinar»
A través de sus canales oficiales, Moisés fue tajante al calificar la medida como una herramienta de persecución interna: “Suspendieron a más de 300 peronistas para callar y disciplinar”, afirmó la senadora, subrayando que esta acción busca silenciar las voces disidentes dentro del movimiento en la provincia.
Para la legisladora jujeña, la crisis actual no se resuelve con sanciones, sino con apertura democrática. “El peronismo no se proscribe. Se organiza, se debate y se gana con los afiliados adentro”, sentenció, marcando una postura de resistencia frente a lo que considera una intervención que se excede en sus facultades.
Críticas a la conducción nacional
Moisés no ahorró críticas hacia la dinámica impuesta desde Buenos Aires, comparando la gestión actual con la de Néstor Kirchner. Según sus declaraciones, el fallecido expresidente «jamás hubiese montado una caza de brujas persiguiendo compañeros».
En ese sentido, la senadora argumentó que:
* El trabajo del partido debería ser «limpiar la imagen del peronismo», en lugar de «construir fracasos».
* Las decisiones de la conducción nacional, liderada por Cristina Kirchner, han fracasado al elegir candidatos «a dedo» desde la comodidad de la Capital Federal.
* Existe un nivel de violencia y agresión en redes sociales, impulsado por sectores internos, que ha llegado a afectar a su familia y entorno cercano.
El impacto político
La suspensión de Moisés no es un dato menor en el tablero nacional. De mantenerse, el bloque del PJ en el Senado podría enfrentar una nueva fragmentación, reduciendo su capacidad de maniobra frente al Gobierno. Mientras tanto, figuras como el gobernador de Salta, Gustavo Sáenz, ya han manifestado su solidaridad con la jujeña, sumándose al reclamo de que el partido debe «renovar y no reciclar».
La senadora concluyó reafirmando su compromiso con su provincia por encima de las estructuras partidarias: «Yo no extorsiono compañeros… yo trabajo con todos», dejando claro que, a pesar de la suspensión, seguirá sosteniendo su agenda legislativa en el Congreso.
