El Centro Cultural Lola Mora recibió dos reconocimientos durante la XX Bienal Internacional de Arquitectura de Buenos Aires. La obra, diseñada por César Pelli, fue distinguida por su fachada y por la gestión público-privada que permitió su construcción.
El Premio Hydro Argentina a la Mejor Fachada de Aluminio se entregó en la categoría Proyecto cultural. El reconocimiento destacó la fachada de aluminio y vidrio, diseñada para aprovechar la iluminación natural y mantener una conexión visual con el paisaje de Alto La Viña.
El segundo galardón fue el Premio Bienal de Arquitectura a la Gestión Público-Privada. La distinción reconoció el trabajo conjunto que permitió concretar uno de los últimos proyectos del arquitecto César Pelli.
Una obra de autor
El proyecto fue desarrollado por el estudio internacional Pelli Clarke & Partners y construido por Panedile Argentina. Grupo Daca intervino en las carpinterías de aluminio.
La envolvente vidriada del edificio tiene aproximadamente 1.565 metros cuadrados y constituye uno de los elementos más destacados de la propuesta arquitectónica.
La participación de Jujuy en la Bienal incluyó la conferencia “El desafío de construir una obra de autor”, realizada el 8 de octubre en el Museo Nacional de Bellas Artes. La exposición estuvo a cargo de Alfonso Asensio Albino, arquitecto de Panedile, y Ramiro Tejeda, arquitecto y exsecretario de Planificación de Jujuy.
Durante la presentación, los especialistas explicaron los desafíos técnicos y patrimoniales de una estructura concebida para integrarse al paisaje y albergar seis esculturas originales de Lola Mora.

Sustentabilidad y patrimonio
El edificio incorpora paneles solares y soluciones orientadas a reducir el consumo energético. Asensio Albino lo describió como una obra sustentable, capaz de autosustentarse energéticamente.
El arquitecto también destacó que la tecnología internacional fue potenciada por mano de obra local, con la incorporación de piedra, madera y pisos de producción regional.
El Centro Cultural Lola Mora fue inaugurado el 2 de julio de 2026. El edificio combina arquitectura contemporánea y patrimonio histórico, y brinda un espacio especialmente acondicionado para la conservación y exhibición de las esculturas monumentales de la artista jujeña.
Los reconocimientos obtenidos este año se suman a una distinción recibida por el proyecto en la misma Bienal en 2022, cuando el edificio todavía estaba en construcción.
