En el marco de la cuarta jornada de alegatos, la fiscal Liliana Fernández de Montiel continuó describiendo la metodología empleada por quienes conformaron, a su criterio, una Asociación Ilícita y para cometer Fraude a la Administración Pública.
En ese sentido detalló que el ingeniero Javier Bustos, de la Unidad Ejecutora de la Municipalidad de San Salvador de Jujuy, suscribió un convenio con el auditor de obras del IVUJ, Gustavo Martínez para el inicio de obra de 500 mejoramientos habitacionales en el Programa Federal “Mejor Vivir II”.
“El libramiento de pago del cheque por 14.000.000 de pesos se hizo a las cooperativas de Sara Gutiérrez, Marcelo Almazana, Javier Nieva y Alberto Cardozo, y la imputada Gutiérrez quién entregó una factura porque la llamaron Marcia Sagardia y Mabel Balconte para que fuera a la municipalidad y luegé se depositó el cheque en el Banco Nación Jujuy”.
Añadió que según la ley de obras públicas, no se respetó ninguna normativa para otorgar obras a esas cooperativas. La mecánica de fraude consistía en facturar, sacar cheques y cobrar, y en ese sentido en una de las audiencias uno de los testigos afirmó: “las obras no se están, se morfaron la guita”.
“Lucio Abregú manifestó la autorización del exministro Luis Cosentini y del propio exgobernador Eduardo Fellner para la realización de los convenios. Milagro Sala intervino en Buenos Aires para lograr la firma del ACU 287, y el expresidente del IVUJ intervino de manera directa para el fraude a la administración pública y asociación ilícita, ambos tenían un contacto continuo”.
El monto de defraudación asciende a más de 26 millones de pesos al erario público. Toda la consumación de delitos se hizo con la complicidad de funcionarios de primera y segunda línea, nacionales y provinciales.
“Sala tenía el guiño de los ministros Luis Cosentini y Armando Berruezo, y las obras estaban predestinadas todas para la dirigente social”.
En otro párrafo, indicó que uno de los testigos denunciantes -José Orellana, que había tenido una diferencia con Milagro Sala- relató que cuando fue a ver al entonces ministro Cosentini para conseguir trabajo para su cooperativa, este le dijo “mira flaco yo no puedo darte nada a vos, anda y arregla con la flaca sino viene y me quema todo”.
En el informe de llamadas telefónicas y pericias informáticas se desprende que Gisela Mamani (pareja de Héctor Choque) figuraba como titular de una línea telefónica que utilizaba Sala. Así también, “son reiteradas las comunicaciones telefónicas con el exministro Luis Cosentini y Armando Berruezo, y el 5 de diciembre del 2015 son varias las llamadas con Lucio Abregú para “destrabar” el cheque por 14.000.000 de pesos que luego fuera cobrado en el Banco Nación Jujuy”.
